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Especialistas del sector turístico de varias provincias cubanas calificaron de muy positivas las acciones desarrolladas en el Proyecto GEF/PNUD Sabana-Camagüey, destinadas a la conservación de esa amplia porción del norte de Cuba.
Desde 1993 (año de inicio) a la fecha se vincularon al Proyecto más de 500 expertos e investigadores de 63 instituciones pertenecientes a 12 organismos de la Administración Central del Estado; y también de las provincias de La Habana, Matanzas, Villa Clara, Sancti Spíritus, Ciego de Ávila y Camagüey, las cuales tienen gran incidencia en ese ecosistema.
La doctora Mercedes Arellano Acosta, directora del proyecto, afirmó que en la presente etapa las estrategias están dirigidas a la mitigación del impacto que ocasionan los sectores de la pesca, el turismo y la ganadería, fundamentalmente en lo referido a atenuar el vertimiento de los residuales. En tal propósito, la científica reconoció la labor del Centro de Desarrollo Sostenible del Turismo (CDST), y las escuelas del sistema de FORMATUR en la implementación de productos ecoturísticos en áreas protegidas, además del adiestramiento de más de 1 600 personas sobre los objetivos del Proyecto. A la vez, se incrementa la preparación en temas como las Buenas Prácticas Ambientales, Sostenibilidad en el Turismo, Diseño de Productos Turísticos de Naturaleza y Diagnóstico Ambiental, entre otros. La promoción del turismo de naturaleza, la implementación de mecanismos para la conservación de la biodiversidad, la preparación de las autoridades locales, la población y los turistas y la asistencia técnica a los turoperadores estuvieron entre los temas de los talleres realizados. El archipiélago Sabana-Camagüey lo conforman alrededor de 1 000 islas y cayos y es el más extenso de Cuba, con 465 kilómetros de longitud, entre la Península de Hicacos, en Varadero, Matanzas, y la punta de Maternillo, en Nuevitas, Camagüey. (Tomado del Sitio de Información Turística de Camagüey).
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